Israel despide a los Bibas: "Es muy triste ver las vidas que podrían haberse salvado"
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Tras más de un año de incertidumbre, de muerte en Gaza y de pesadumbre por los 97 rehenes retenidos por Hamás antes del alto el fuego, Israel pudo al fin rendir tributo este miércoles y despedirse de la mamá Shiri y sus hijos Ariel y Kfir Bibas; los rehenes más jóvenes muertos en la Franja durante la ofensiva israelí.
"Es muy triste ver las vidas que podrían haberse salvado", dice a EFE desde la ya conocida como Plaza de los Rehenes, en Tel Aviv, la israelí Shiri, de 46 años. Entre llantos y con un niño en brazos, la mujer reconoce tener miedo por el futuro de sus hijos y pide que dimita el Gobierno del primer ministro, Benjamín Netanyahu.
"Siento personalmente que el gobierno no me representa ni representa lo que quiero para Israel. Deseamos que todos nuestros rehenes regresen", añade Shiri.
A unos cien kilómetros de la plaza, abarrotada por cientos de personas que siguieron el sepelio de los Bibas a través de una retransmisión en directo, el también exrehén y padre de los niños, Yarden, les recordaba con tristeza durante su entierro. Él mismo fue liberado de Gaza en un canje el pasado 1 de febrero.
"Ariel, espero que no estés enfadado conmigo por no protegerte adecuadamente y por no estar ahí para ti. Espero que sepas que he pensado en ti todos los días, cada minuto", dijo el progenitor, con la voz entrecortada, en un cementerio cerca del kibutz Nir Oz, a pocos kilómetros de distancia de Gaza y donde la familia fue capturada.
"Espero que estés disfrutando del paraíso. Estoy seguro de que estás haciendo reír a todos los ángeles con tus bromas tontas e imitaciones. Espero que haya muchas mariposas para que las observes, tal como lo hacías durante nuestros picnics", continuó Yarden sobre su hijo mayor, capturado con tan solo 4 años.
Cortejo fúnebre masivo a lo largo del paísAntes del inicio del entierro, miles de israelíes se echaron esta mañana a las carreteras del país, para acompañar al cortejo fúnebre que transportó a los tres cuerpos en una furgoneta negra hasta el sur del país. En imágenes aéreas, se observa a numerosas personas en los arcenes, agitando banderas israelíes y globos naranjas en honor al pelo rojizo que tenían tanto Ariel como Kfir; un color que ha arropado durante más de un año la lucha del resto de familiares e israelíes por la liberación de los cuatro Bibas.
La hermana de Yarden, Ofri Bibas Levy, aseguró en su discurso durante el entierro que recordaría a sus sobrinos y cuñada "felices, riendo; como una familia". También reiteró que sus muertes eran evitables y pidió al Gobierno investigar lo sucedido y asumir responsabilidades.
"Durante dieciséis meses he estado hablando de vosotros en todas partes. Eso siempre me hacía daño y aumentaba la añoranza, pero hablar de vosotros también os mantenía presentes, vivos. ¿Cómo puede ser que ya no estéis aquí?", dijo esta familiar.
Pese a que el brazo armado de Hamás, las Brigadas al Qasam, anunció a finales de noviembre de 2023 la muerte de los Bibas en un supuesto ataque aéreo israelí en Gaza, Israel dijo ser incapaz de verificarlo. Solo el pasado 20 de febrero, los cuerpos de los dos niños fueron devueltos a territorio israelí junto al de otro exrehén, el periodista y pacifista Oded Lifshitz, de 83 años y enterrado ayer en kibutz Nir Oz. Los restos mortales de Shiri, de 32 años, tardaron un día más, después de que Hamás supuestamente se confundiera y entregara en su lugar los de una gazatí muerta en la guerra.
"Podrían haberos salvado, pero prefirieron venganza. Perdimos. Nuestra imagen de triunfo nunca se hará realidad. Nuestra lucha contra los enemigos será eterna", sentenció Ofri.
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