Del Nido Benavente se reúne con el núcleo duro de exconsejeros independientes del Sevilla
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Fuera de la actualidad deportiva del Sevilla, pero muy ligada a su día a día institucional, se siguen produciendo movimientos externos de todos aquellos a los que la actual situación del club de Nervión les preocupa sobremanera. Es más que conocida la intención de José María del Nido Benavente de regresar a la entidad hispalense y ponerse al frente de un nuevo proyecto, totalmente alejado del que ahora dirigen su hijo mayor, José María del Nido Carrasco, con el apoyo del grupo de Utrera, encabezado por José Castro. Precisamente la figura del actual vicepresidente primero es la que ha unido a algunos de los comensales que este mediodía han almorzado juntos en un conocido restaurante del barrio de Triana. Del Nido se ha reunido con el núcleo duro de exconsejeros independientes, calificados de este modo porque dimitieron en tropel en 2018, cuando veían la deriva que estaba tomando el club en manos de sus máximos accionistas.
A la comida han asistido dos personas de la máxima confianza de Del Nido Benavente, como son José María Manzano, quien fuese consejero bajo su mandato, y Enrique de la Cerda, quien ha estado 12 años dentro de la cúpula del club, hasta que saliese el pasado mes de enero, en la junta general ordinaria de accionistas del Sevilla. Y cuatro exconsejeros que destacaron en la primera época de José Castro, antes de este temible 2018.
Quien más tiempo ha pasado en las entrañas sevillistas es Pedro Ellauri, con dos etapas, la primera durante casi toda la era Del Nido Benavente, y la siguiente de unos años con Castro. Faustino Valdés y José Luis Moscoso entraron con un año de diferencia (2014 y 2015), siendo Juan Luis Villanueva Ruiz Mateos quien entrase con el primero en esos primeros consejos de Castro como presidente. Estos cuatro últimos, junto Ramón Somalo, recibieron una insignia de oro a su salida del Sevilla por los buenos servicios prestados.
Ninguno de ellos se ha declarado de un bando concreto. De hecho, siempre han criticado la deriva sevillista espoleado por el poder de las familias que aglutinaban todo el poder, sin dejarse guiar o aconsejar por esas personas independientes cuyo único deber era con el Sevilla, ya que no existía retribución alguna por el trabajo realizado. Esta foto consentida en la que se les ve después de un almuerzo con Del Nido Benavente deja entrever que el deseo global es el de un cambio. Que el Sevilla se aleje de la actual deriva y regrese a un panorama de consenso, donde la voz del aficionado de a pie pueda ser escuchada con atención, además del consejo de sevillistas de primer orden en sus campos profesionales. Una comida que dará que hablar.
abc