El Athena Racing de Ben Ainslie, confirmado como Challenger of Record
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El divorcio entre Jim Ratcliffe y Ben Ainslie en el seno del Ineos Britannia puso en duda quién ostentaba el título de Challenger of Record para la 38ª Copa América. El Royal Yacht Squadron, el club náutico británico que firmó el documento de primer desafiante, se ha decantado por Ainslie y su nuevo equipo, Athena Racing.
Tras semanas de silencio por parte del Royal Yacht Squadron, finalmente el prestigioso club de la isla de Wight ha anunciado que «el Athena Racing representa al Royal Yacht Squadron, la inscripción británica para la 38ª Copa América, liderada por Sir Ben Ainslie». Ha añadido que «es un honor que el Athena Racing sea el Challenger of Record de la 38ª edición» y que trabajarán junto al Royal New Zealand Yacht Squadron para pactar el protocolo de esta siguiente cita.
No obstante, hay silencio por parte de la organización de la Copa América. La entidad se hizo eco en su página web de la separación entre Ratcliffe y Ainslie, pero desde entonces no ha habido ninguna actualización al respecto en sus canales. De hecho, en su web se mantiene el comunicado del pasado 8 de noviembre nombrando al «Royal Yacht Squadron Limited, representado por Ineos Britannia, como Challenger of Record» de la próxima edición. Tras el anuncio del club inglés, se presupone que al menos esa frase debería editarse para confirmar al Athena Racing como nuevo primer desafiante.
A la espera de la ratificación por parte de la America's Cup, la noticia ha calmado los ánimos tras el estallido de la guerra civil británica en el mundo de la Copa. El bombazo del divorcio entre el poderoso empresario y el mejor regatista olímpico de todos los tiempos provocó mucha incertidumbre entre los aficionados. Jim Ratcliffe prescindía de Ben Ainslie y se ponía a trabajar en el diseño del nuevo barco con un equipo de 100 diseñadores e ingenieros, respaldados por el know how del equipo Mercedes de Formula 1 y con la tranquilidad económica que aportaba el grupo químico Ineos, cuyo propietario es Ratcliffe, la mayor fortuna del Reino Unido. Mientras, el patrón británico se quedaba sin su patrocinador principal pero podía presumir del apoyo del equipo de agua y activaba el Athena Racing como equipo, aprovechando la experiencia en las ediciones femenina y juvenil de la cita barcelonesa.
«Si una cosa está clara es que en Gran Bretaña Ben Ainslie es un hombre muy querido y que tiene muchos apoyos, y son apoyos de personas influyentes, así que probablemente podrá conseguir los recursos económicos necesarios para una campaña de Copa América», señala Magnus Wheatley, periodista británico especializado en este tema.
De hecho, Ainslie es el propietario del equipo británico de SailGP, el Emirates GBR Team, que encabeza la clasificación del circuito de catamaranes voladores y que ha demostrado su capacidad para atraer patrocinadores. Por ejemplo, hace dos semanas anunciaron a J.P. Morgan como nuevo colaborador. La entidad financiera y el regatista ya vivieron una relación comercial de nada menos que 15 años durante la época de Ainslie en la vela olímpica.
En todo caso, a Ratcliffe se le complican los asuntos más allá de la Copa América. La selección de rugby de Nueva Zelanda ha demandado al propietario de Ineos, que era el principal patrocinador de los All Blacks, por impagos e incumplimiento del contrato de esponsorización. Además, en su club de fútbol de la Premier League también hay problemas. Siguiendo las órdenes de Ratcliffe, el Manchester United ha puesto en marcha una serie de medidas de reducción de gastos, incluyendo el despido de cerca de 250 personas.
Así las cosas, ahora la pregunta es si el magnate seguirá empeñado en jugar a la Copa América o tirará la toalla. Si se deja guiar por el orgullo, probablemente veremos otro capítulo de este culebrón en los juzgados. No sería nada nuevo en la Copa América.
abc