Los diez impuestos más distorsivos que “boicotean” la competitividad
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En 2024, se contabilizaron 154 tributos: 45 nacionales (sin el Impuesto País), 25 provinciales y 84 municipales. Pero solo 10 representaron el 92% de la recaudación, de acuerdo al “Vademecum Tributario 2024” del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
Así lo expuso este martes en un evento organizado para presentar en sociedad la fusión del estudio Lisicki-Litvin con Abelovich que lo transforma en el sexto en importancia en el país.
César Litvin, CEO y socio de Lisicki, Litvin y Asociados, consideró que “se debe mejorar la competitividad y simplificar el sistema tributario, con uno que incentive la inversión, el empleo y la producción, en lugar de generar trabas y distorsiones”.
Así, indicó que “es necesario analizar los tributos que aplican a nivel nacional, provincial y municipal, e identificar los más distorsivos que boicotean la competitividad”. Y los enumeró:
- IVA: 26,6%
- Aportes y contribuciones a la seguridad social: 17%
- Impuesto a las Ganancias: 16%
- Impuesto sobre los Ingresos Brutos: 14,7%
- Impuesto sobre los créditos y débitos en cuentas bancarias: 5,7%
- Derechos de exportación: 2,8%
- Impuesto País: 2,8%
- Derechos de Importación: 2,5%
- Tasa por Inspección Seguridad e Higiene: 2,4%
- Impuestos Internos coparticipados: 1,9%
“Se superponen tributos que se trasladan al consumidor, en el sentido de que sobre una misma base imponible y capacidad contributiva se aplica, por caso, a nivel nacional el IVA y en algunos casos el impuesto interno, a nivel provincial Ingresos Brutos, y a nivel municipal la Tasa de Seguridad e Higiene (TSH)”, resaltó Litvin.
Al mismo tiempo, apuntó que de de esos 10 impuestos, cuatro representan el 7,4% del PBI: Ingresos Brutos (4,10%), Impuesto sobre los créditos y débitos en cuentas bancarias (1,65%), Derechos de exportación (1,05%), y la TSH (0,60%).
A su vez, planteó los problemas que significan las retenciones que se aplican antes de que se genere la obligación tributaria; la presión fiscal sobre el sector formal de la economía, que asciende a más del 50% del PBI; y la tasa tributaria total para las empresas, que alcanza el 106,31% de las utilidades comerciales.
Sobre este último punto, Litvin indicó que dicho porcentaje coloca a la Argentina en el segundo lugar en el mundo en términos de presión fiscal sobre el sector formal de la economía, solo por detrás de la Isla de Comoros.
“Otros países presentan cargas tributarias menores. Por ejemplo, Venezuela con un 73,3%; los Estados Unidos, con un 36,60%; América Latina, con un 46,63%; y la Unión Europea, con un 40,02%”, graficó.
Para mitigar esta situación, Litvin propuso:
- Reemplazar Ingresos Brutos por un impuesto que grave solo la venta minorista.
- Eliminar los Derechos a las exportaciones.
- Eliminar el Impuesto a los créditos y débitos en cuentas bancarias.
- Modificar el Impuesto a las Ganancias con una amortización acelerada para inversiones, deducciones especiales para exportaciones incrementales y un cómputo de quebrantos actualizados y sin límite temporal.
- Establecer la libre disponibilidad en IVA de saldos a favor técnicos.
- Determinación de tasas municipales en función del costo del servicio efectivamente prestado al contribuyente.
- Retenciones y pagos a cuenta con el hecho imponible previo a realizarse el pago a cuenta.
- En Defensa de los Contribuyentes, eliminar el “pago previo” para discutir la procedencia del tributo y generalizar el efecto suspensivo de la apelación, de modo que el contribuyente ejerza su derecho de defensa sin que los fiscos ejecuten la “supuesta deuda” o traben embargos.
- Eliminar Impuesto de Sellos, ya que es “medieval”.
- Eliminar tributos de escasa recaudación.
Clarin