Nueva forma de dirigir

"Nunca Trump. No sé si es como Nixon -que no sería tan malo y que incluso podría resultar útil- o es el Hitler de Estados Unidos". El que escribió estos piropos es el actual vicepresidente elegido por Trump, que se ha tragado todo y además le ha echado unas cuantas flores, diciendo lo guapo y listo y útil que será, sobre todo sabiendo que si el próximo tirador acierta, Vance sería presidente de manera automática.
Que Trump es bastante bruto ya lo sabíamos todos. Pero, ayudado por Sánchez y copiándole, no le importa causar dolor social. Como Trump es más, causa más dolor social que Pedro, pero la base -el desprecio de las personas, de todas, no solo de las de la tecnocasta- es el mismo.
Según dicen, Trump ha iniciado la mayor operación de deportación de la historia. A la vez, va a California con la amenaza de eliminar la agencia de emergencias. Simultáneamente, leo que con decretos presidenciales intenta cargarse la autonomía judicial. Dolor social. Como tiene menos importancia global que Trump, pero tiene el copyright, Sánchez, inventor del nombre, se limita a estudiar sin prisas la subida de las pensiones, porque quiere que la subida vaya en un decreto ómnibus, junto con otras muchas cosas, que por eso se llama ómnibus.
Puigdemont, con sus siete votos, hace que Sánchez no pueda sacar adelante el decreto. Sánchez le echa la culpa a Feijóo, que se opone porque para algo está la oposición. Y Pedro, que podía sacar la subida de las pensiones por separado, prefiere no hacerlo con el eslogan 'ómnibus o nada', causando dolor social, según dice él mismo.
Siempre me ha gustado la DpO, dirección por objetivos, porque centraba las responsabilidades de las personas. La diferenciaba de la DpA, dirección por actividades, en la que las personas tenían muchas cosas que hacer. En la DpO tenían las mismas cosas, pero agrupadas en objetivos a conseguir.
Ahora veo que en las dos orillas del Atlántico se está poniendo de moda la DpAM, dirección por amenaza, basada en el 'si no te portas bien', o sea, si no haces lo que yo digo, con una diferencia de forma externa: brutal la de Donald, sonriente o despreciativa la de Pedro, pero hitlerianas las dos.
Sin querer, Trump va a ayudar a construir Europa, porque Europa unida será una potencia y desunida, una cuadrilla de naciones, cada una yendo a la suya. Ya sé que España es la número uno, según Pedro, pero lo es amenazando y sustituyendo al que no me gusta por uno que me gusta y este, a su vez, por otro que también me gusta y así, mientras, aguantando con un déficit importante y con una deuda más importante aún. Básicamente, somos un país que hace lo que puede. Y eso ya es bastante.
Sólo pido que, por favor, se acaben las amenazas de Pedro en España, que con las de Trump tenemos bastante. Pedro, díselo a tus ministros, que algunos son inaguantables. Explícales lo de la DpAM.
elmundo