Oughourlian desafía a Moncloa y empieza a despedir a sus afines en un pulso sin precedentes
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El presidente de Prisa, Joseph Oughourlian, ya ha demostrado en otras ocasiones que no lidia bien con las imposiciones, pero el pasado miércoles elevó el pulso con el Gobierno a un nivel sin precedentes al provocar la renuncia del presidente de Prisa Media, Carlos Núñez, y abrir la puerta a más despidos de los directivos afines a Pedro Sánchez que quisieron imponer la televisión en abierto, y entre los que según varias fuentes está el director de Contenidos del grupo, José Miguel Contreras.
El pulso viene de largo. El inversor jugó un rol clave en la toma de control de Indra por parte del Gobierno y considera que este no está cumpliendo su parte, especialmente por los retrasos en la venta de Minsait. El choque se escenificó en la compra de Hispasat, cuando el consejero de Amber, el fondo de inversión de Oughourlian, se opuso a la operación.
"Tenemos una buena relación. Él tiene sus intereses y no veía la compra. Yo me juego el doble que él y sí la veía", aseguró ayer el presidente de Indra, Ángel Escribano, en una rueda de prensa en la que restó importancia al choque después que el presidente de Prisa hubiera respaldado la gestión general de la compañía y sus ambiciones en defensa en una entrevista con Expansión.
Ahora, el pulso en Prisa llega a otro nivel, más si se tiene en cuenta que se trata del mayor apoyo mediático con el que cuenta el Gobierno, que se ha acostumbrado a cargar contra los medios que no respaldan su gestión.
En la estrategia mediática de Moncloa, la posibilidad de contar con un nuevo canal en abierto con una línea ideológica cercana al PSOE ocupaba un lugar central y Prisa era la candidata perfecta para ello. La operación se había ideado de forma que la principal inyección financiera procediera de los accionistas afines a Moncloa y esta solo tuviera que aportar medios.
Sin embargo, el órdago lanzado mediante una entrevista en El País de Carlos Núñez, en que se trataba este movimiento como "un paso natural" para el grupo se truncó en apenas diez días en un tenso congreso en el que en pocas horas se abortó el plan de la televisión y desencadenó represalias internas, cuyo alcance aún se desconoce. Ahora parece mucho más complicado que este proyecto nazca.
"Claramente, si este proyecto no va adelante, la gente que estuvo empujando mucho por ese proyecto dentro de la compañía, les reubicamos y que se conformen con buscarse otro proyecto, o creo que no tienen sitio dentro de la compañía", aseguró el inversor armenio en la citada entrevista en Expansión en un claro aviso a navegantes de que al directivo no le temblaría la mano a la hora de dirigir la compañía por donde considera necesario.
Para ello, el primer paso es refinanciar la deuda y posteriormente poner más foco en los negocios de medios latinoamericanos del grupo.
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